#  Iglesia Episcopal

Santa María Virgen

BAUTISMO

El Santo Bautismo comienza el camino de la iniciación con agua y el Espíritu Santo en el cuerpo de Cristo. Es una declaración pública de la decisión intencional de seguir el camino de Jesús. En el caso del bautismo de niños, es la declaración de la intención de los padres de criar a un niño en el camino de Jesús . El vínculo que Dios establece en el Bautismo es indisoluble, por lo que el bautismo se administra solamente una vez.


Cuando usted elige a ser bautizado o bautizar su niño en la Iglesia Episcopal, esto se significa que usted está eligiendo vivir el Pacto Bautismal en el contexto de una comunidad de la iglesia Episcopal o tomar parte del culto, la misión y ministerios de la parroquia local. El bautismo es abierto a todas personas, independientemente de su edad o historial religiosa.


Si a usted le gustaría ser bautizado o bautizar a su niño, los primeros pasos son asistir una parroquia local con frecuencia y hablar con el clero sobre el bautismo. La mayoría de las iglesias requieren que los candidatos para el bautismo tomen una preparación intencional. Esa preparación debe incluir el estudio del Pacto Bautismal, lo que contiene, y lo que puede significar para su vida. También hay que aprender sobre el símbolo del agua, sobre la importancia de la Trinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, en cuyo nombre se administra el bautismo, y sobre las historias bíblicas que iluminan el significado y el simbolismo del bautismo.


El bautismo puede considerarse como el inicio a un camino espiritual y no la culminación de uno. No es necesario que un candidato para bautismo entienda completamente ni esté cómodo con cada palabra de los credos y doctrinas cristianas desde el principio, sino que esté preparado para embarcar el camino de descubrimiento, la verdad y la vida de Jesucristo.